Gaceta Sanitaria Gaceta Sanitaria
Revisión
Conocimiento tácito: características en la práctica enfermera
Tacit Knowledge: Characteristics in nursing practice
Natalia Pérez-Fuillerata,, , M. Carmen Solano-Ruizb, Manuel Amezcuac
a Hospital de Montilla, Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir, Córdoba, España
b Departamento de Enfermería, Universidad de Alicante, Alicante, España
c Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Granada, Granada, España
Autora para correspondencia. (Natalia Pérez-Fuillerat nataliapf206@gmail.com)
Resumen
Introducción

El conocimiento tácito puede definirse como aquel que se utiliza de forma intuitiva e inconsciente, y que se adquiere mediante la propia experiencia, caracterizándose por ser personal y contextual. Términos como «intuición», «saber cómo» y «conocimiento implícito» se han utilizado para describirlo. Diferentes disciplinas en el ámbito de la gestión y la salud han estudiado el conocimiento tácito y lo han identificado como una potente herramienta para la creación de conocimiento y la toma de decisiones clínica. El objetivo de esta revisión fue analizar la definición y las características que componen el conocimiento tácito, así como determinar el rol que desempeña en la disciplina enfermera.

Método

Se realizó una revisión integrativa de la literatura publicada hasta noviembre de 2016 en las bases de datos CUIDEN, SciELO, PubMed, Cochrane y CINAHL. La síntesis y la interpretación de los datos fue realizada por dos investigadores mediante análisis del contenido.

Resultados

De los 819 artículos localizados, se seleccionaron 35 sobre el conocimiento tácito y la disciplina enfermera. No existe consenso en la denominación y la interpretación de los resultados en conocimiento tácito. Las principales características del conocimiento tácito son su carácter personal y social, siendo utilizado a partir de una estructura mental organizada (mindline). Esta estructura está relacionada con el uso del conocimiento tácito en la toma de decisiones clínicas.

Conclusiones

Los estudios realizados sobre conocimiento tácito y la disciplina enfermera aportan diversas perspectivas sin profundizar en la materia. Se plantea la elaboración de un marco de relaciones que clarifique los conceptos implicados y su papel en la gestión del conocimiento enfermero.

Abstract
Introduction

Tacit knowledge can be defined as knowledge which is used intuitively and unconsciously, which is acquired through one's experience, characterized by being personal and contextual. Some terms such as ‘intuition’, ‘know how’ and ‘implicit knowledge’ have been used to describe tacit knowledge. Different disciplines in the fields of management or health have studied tacit knowledge, identifying it as a powerful tool to create knowledge and clinical decision-making. The aim of this review is to analyse the definition and characteristics that make up tacit knowledge and determine the role it plays in the nursing discipline.

Methods

An integrative review was undertaken of the literature published up to November 2016 in the databases CUIDEN, SciELO, PubMed, Cochrane and CINAHL. The synthesis and interpretation of the data was performed by two researchers through content analysis.

Results

From a total of 819 articles located, 35 articles on tacit knowledge and nursing were chosen. There is no consensus on the name and description of results in tacit knowledge. The main characteristics of tacit knowledge have a personal and social character, which is used from an organised mental structure, called mindline. This structure relates to the use of tacit knowledge on clinical decision-making.

Conclusions

Previous studies on tacit knowledge and nursing provide the nursing community with perspectives without going into depth. The production of a framework is suggested, as it would clarify implied concepts and its role on the management of nursing knowledge.

Palabras clave
Gestión del conocimiento, Conocimiento tácito, Conocimiento implícito, Intuición, Enfermería clínica
Keywords
Knowledge management, Tacit knowledge, Implicit knowledge, Intuition, Clinical nursing
Introducción

El conocimiento como objeto de estudio ha sido tratado en diferentes épocas de la historia, siendo descrito por Aristóteles como aquella información obtenida a través de la experiencia sensible en contacto con la realidad. El científico y filósofo Michael Polanyi, en los años 1950, establece la utilización por el ser humano de dos tipos de conocimiento: el conocimiento explícito y el conocimiento tácito1, combinados en el desarrollo de los procesos cognitivos2. Este autor afirma que ni el conocimiento más explícito está carente de conocimiento tácito, ya que la utilización del mismo se realiza en un contexto determinado, vinculado a unos principios éticos y morales, la propia cultura y las vivencias personales del individuo. El conocimiento explícito hace referencia a la información formal obtenida mediante la literatura científica y documentos especializados, como las guías de práctica clínica, los protocolos de actuación estandarizada y los libros, entre otros.

Polanyi enuncia la frase «We know more than we can tell» para introducir su propuesta teórica sobre el conocimiento tácito. Este autor plantea que llevamos a cabo una acción sin ser conscientes de la información que hemos utilizado para realizarla1. El conocimiento tácito es un término que ha sido relacionado con la intuición3, el instinto4, el conocimiento personal, el conocimiento práctico y la experiencia5,6.

McAdam et al.7 definen el conocimiento tácito como «conocimiento práctico desarrollado desde la experiencia directa y la acción, altamente pragmático y específico de la situación, entendido y aplicado subconscientemente, difícil de articular, usualmente compartido a través de la conversación interactiva y la experiencia compartida».

El concepto de conocimiento tácito no está exento de controversia. La falta de información sobre él y su forma de utilización dificultan su aplicación en el ámbito académico8. En este sentido, el estudio de McAdam et al.7 relaciona la ambigüedad del término con la dificultad para identificarlo como elemento implicado en la gestión del conocimiento.

La subestimación del conocimiento tácito, junto con la complejidad del contexto asistencial de la práctica9, se relacionan como posibles causas de la brecha existente entre los resultados de la investigación y la toma de decisiones clínicas10. Esta situación se visibiliza en el rechazo de los/las profesionales de enfermería a modificar su práctica y utilizar las evidencias disponibles que no guarden relación con su experiencia11. Así, son ellos/ellas quienes gestionan su propio conocimiento12, buscando información y utilizándola en la práctica13. La obtención de conocimiento en el ámbito asistencial se describe mediante la práctica reflexiva14, partiendo de la propia acción como elemento revelador de la información utilizada15. Este conocimiento de naturaleza práctica-prescriptiva16 incluye el conocimiento tácito en la realización de los cuidados.

La hegemonía del conocimiento procedente de fuentes científicas es cuestionada al considerar válidos otros recursos, como la experiencia. La valoración de diversas fuentes conceptualiza la construcción de conocimiento como un proceso continuo entre teoría y práctica combinadas a través de la sabiduría17. Así, la experiencia se sitúa como recurso de información prioritario18, siendo un elemento indispensable en la adquisición de conocimiento experto enfermero, según Benner19.

El conocimiento tácito se ha descrito como elemento esencial de las comunidades de práctica, definidas como grupos sociales que comparten y desarrollan conocimiento colectivo. Dichas comunidades han sido valoradas como una herramienta importante en la transferencia y la construcción de conocimiento local, facilitando la difusión y la accesibilidad al conocimiento tácito de los/las profesionales20. También, la gestión del conocimiento tácito por parte de los pacientes ha sido utilizada como elemento de empoderamiento (fortalecimiento de las capacidades) de los/las pacientes y su participación en el manejo de su salud21.

La información sobre cómo los/las profesionales de enfermería utilizan su conocimiento podría permitir conocer qué recursos y qué información son gestionados en la aplicación de los cuidados22. Según lo expuesto, se plantea esta revisión con la finalidad de analizar la definición y las características que componen el conocimiento tácito, así como para determinar el rol que desempeña en la disciplina enfermera.

Método

El conocimiento tácito ha sido abordado desde diferentes enfoques, siendo necesario el estudio de fuentes teóricas y empíricas para su estudio en profundidad. El método utilizado ha sido la revisión integrativa debido a su idoneidad para el manejo de artículos sobre temas incipientes estudiados mediante diversas metodologías.

La revisión ha sido realizada en las siguientes fases: identificación del problema, recolección de datos, selección y evaluación de los datos, y análisis e interpretación de los datos23.

Se seleccionaron todos los estudios originales publicados en formato artículo hasta noviembre de 2016 identificados en las bases de datos CUIDEN, SciELO, PubMed, Cochrane y CINAHL mediante una búsqueda booleana sistemática integral con términos DeCs para el español y el portugués, y términos MeSH para el inglés (tabla 1). Se agregaron los resultados obtenidos de las diferentes estrategias de búsqueda y se clasificaron según la base de datos de origen.

Tabla 1.

Estrategia de búsqueda por idioma

Idioma  Estrategia de búsqueda 
Español  Tacito OR Tacit* OR “Conocimiento tácito” AND Enfermer* OR “Servicios de salud” 
Portugués  Tacito OR Tacit* OR “Conhecimento tacito” OR Tacito AND “Gestão do Conhecimento” AND Enfermagem OR “Serviços de Saúde” 
Inglés  Tacit OR Tacit AND “Knowledge Management” OR “Tacit Knowledge” AND Nursing OR “Health Services” 

Los criterios de inclusión fueron: 1) que el conocimiento tácito formara parte del problema de estudio o de los resultados, independientemente de la definición utilizada para describirlo; y 2) que la población de estudio estuviera conformada por profesionales de enfermería, abarcando todas las titulaciones y nomenclaturas internacionales (p. ej., “caregiver”, “nurse”, “scrub nurse”, etc.).

La extracción de datos se realizó mediante lectura completa de los artículos seleccionados. Seguidamente se tabularon los datos referentes a autores/as, año, país, población de estudio, metodología empleada y resultados principales.

La calidad de los artículos se evaluó mediante instrumentos de lectura crítica (CASPe), utilizando diferentes versiones según la metodología empleada. La evaluación fue realizada por dos revisores, interviniendo un tercero en caso de desacuerdo.

El análisis y la interpretación de los resultados los realizaron dos investigadores mediante la técnica de análisis del contenido. Se identificaron los temas prevalentes y se consensuaron cuatro categorías: denominación del conocimiento tácito, teorizaciones sobre el conocimiento tácito, características del conocimiento tácito y valor del conocimiento tácito. La síntesis y la presentación de los resultados se hicieron estableciendo como definición referente del conocimiento tácito la elaborada por McAdam et al.7.

Resultados

Se obtuvieron 819 artículos originales publicados en revistas científicas con revisión por pares. Se desestimaron 103 por estar duplicados, aplicando los filtros «título» y «criterios de inclusión» a 716 artículos. Seguidamente se revisó por pares el cumplimiento de los criterios de inclusión en 88 resúmenes. Por último, se realizó una revisión del texto completo en 39 artículos, y se excluyeron cuatro por déficit metodológico y no utilizar una definición de conocimiento tácito (fig. 1).

Figura 1.
(0.24MB).

Diagrama de flujo de las diferentes fases de la revisión.

Los 35 artículos seleccionados fueron publicados entre 1988 y 2016. El mayor número de artículos (30) se publicó durante los últimos 15 años, predominando la utilización de metodologías cualitativas. El Reino Unido es el país donde se han identificado más estudios (12), seguido de Canadá (7), Suiza (4) y los Estados Unidos (3) (véase tabla I del Apéndice. Material suplementario).

Denominación del conocimiento tácito

Los estudios sobre el conocimiento tácito son diversos, y prevalece la falta de consenso en cuanto a significado y utilización de este conocimiento. Un ejemplo son las diferencias reveladas sobre el conocimiento tácito entre las prioridades establecidas por los/las autores/as y las manifestadas por las personas informantes24. Así mismo, se reduce la transferencia de conocimiento tácito al simple intercambio de comentarios entre profesionales25 y se analizan las opiniones de los/las informantes como conocimiento tácito26. El soporte de la información es otro factor de confusión, diferenciando el registro de conocimiento tácito y conocimiento explícito27 cuando ambos se utilizan de forma combinada.

En diferentes estudios no se realiza la definición de conocimiento tácito, aunque sí se describe y forma parte de los resultados, en ocasiones, como hallazgo fortuito28. El conocimiento tácito se utiliza asociado a otros conceptos, como la experiencia24, y se usan diferentes términos, como «conocimiento experiencial», «conocimiento transferido»29 y «conocimiento estético»30. En otros trabajos se utiliza acompañado de conceptos como «juicio clínico tácito», «elementos tácitos y experienciales», «mindlines internalizados, colectivos y tácitos»31 y «pautas tácitas interiorizadas»32.

La mayoría de las investigaciones (23) han utilizado una definición propia de conocimiento tácito. Los autores atribuyen características diferenciadas, pero se observan coincidencias: el carácter personal, implícito e inconsciente de su dominio, dependiente del contexto, difícil de comunicar y almacenado en la memoria. Se considera un saber práctico y se describe su adquisición a través de la práctica, la experiencia y la transferencia entre pares o entre iguales. Hacen referencia a la confianza en el conocimiento a la hora de realizar una tarea y el uso de la intuición para ello. Así, se conceptualizan el conocimiento explícito y el conocimiento tácito como parte de un mismo conocimiento general (tabla 2).

Tabla 2.

Características definitorias del conocimiento tácito descritas en los artículos seleccionados

Características definitorias  N° de artículos 
Difícil de comunicar  14 
Práctico  13 
Experiencial  13 
Inconsciente  10 
Personal 
Transferido entre pares 
Dependiente del contexto 
Intuitivo 
Implícito 
Almacenado en la memoria 
Combinado con el conocimiento explícito 
Basado en la confianza 

La experiencia se nombra junto al conocimiento tácito y se describe como resultado principal en algunos estudios, siendo considerada uno de los factores importantes en la formación de especialidades clínicas24 y en el desarrollo de sistemas de acreditación de competencias enfermeras33. Además, se analiza como recurso prioritario en la toma de decisiones32.

Teorizaciones sobre el conocimiento tácito

Las aportaciones teóricas sobre el conocimiento tácito enfermero han sido desarrolladas basándose en el carácter práctico de la disciplina. La estructura propia del conocimiento tácito se ha relacionado con el tipo de tarea a realizar. La inteligencia práctica o facilidad de uso del conocimiento tácito identifica tres tipos de tareas: tareas en las que el principal objetivo fue conseguir la confianza del paciente, tareas manejadas por uno mismo bajo presión psicológica y tareas dirigidas a la gestión y la priorización de los cuidados34. Esta estructura plantea que la cualidad del personal de enfermería para realizar estas tareas está relacionada con la capacidad de atender a las características del ambiente de trabajo y poder aprender de ellas.

La mejora de la práctica clínica se aborda mediante la teoría de la práctica reflexiva12. Dicha teoría se sugiere como método para que el/la profesional, a través de la valoración crítica, sea consciente del conocimiento utilizado, convirtiendo lo tácito en explícito35.

A su vez, los preceptos de la reconceptualización de la percepción de Merleau-Ponty y la noción del habitus de Bourdieu se utilizan para fundamentar el cuerpo como elemento de expresión de conocimiento tácito. Según esto, se plantea el análisis del conocimiento tácito evaluando lo expresado y conocido a través del cuerpo, el yo mismo y las relaciones con los/las pacientes36.

Características del conocimiento tácito

El conocimiento tácito se desarrolla en el contexto de la práctica clínica y se describe como un proceso intuitivo, interpersonal e interactivo, que incluye la comprensión intuitiva de «cómo hacemos las cosas aquí»37. Dicho proceso tiene lugar en un plano personal y social. La perspectiva personal incluye la intuición, relacionada con el análisis de los sentimientos percibidos y la toma de decisiones. También, el conocimiento tácito se relaciona con la percepción social y la habilidad emocional necesarias en la aplicación de una visión holística del cuidado de pacientes38.

En un plano social se enmarcan los elementos interpersonal e interactivo. El carácter interpersonal explicaría la forma de compartir información entre las personas utilizando procesos de transferencia focalizados en una tarea concreta. Esta información tiene un gran reconocimiento cuando procede de profesionales con experiencia32. La transferencia de conocimiento tácito conlleva la creación de conocimiento colectivo, generando confianza en el grupo y asociado a un mayor rendimiento39.

El vínculo entre enfermero/a y paciente participa en el desarrollo de conocimiento tácito, reflejando la complejidad del proceso vivido y permitiendo una evaluación completa y única40,41. Dicha evaluación se relaciona con la forma de valorar los/las profesionales de enfermería su medio de trabajo y su compromiso laboral42.

El carácter interactivo generado hace referencia al conocimiento adquirido al relacionarnos en diferentes contextos, considerando el contexto en sí mismo una fuente de información. La utilización dinámica y fluida del conocimiento se desarrolla mediante una estructura mental (mindline) encargada de organizar el conocimiento tácito y el conocimiento explícito. Esta estructura se crea y está influida por el medio social43, y se relaciona con la toma de decisiones rápidas44 e intuitivas45. El conocimiento tácito se describe como recurso prioritario, mientras que el conocimiento explícito se consulta cuando no se conoce la forma de actuar ante una situación clínica32,43,46. Además, los/las profesionales anteponen su conocimiento personal y profesional en medidas de actuación tales como la planificación de actividades en la comunidad10,47.

Así, el conocimiento tácito se crea y adapta a la cultura presente, relacionándolo con las creencias personales y la planificación de tareas en la valoración de la situación clínica48. Este conocimiento permite a los/las profesionales adaptarse a la dinámica de trabajo establecida37.

También el conocimiento tácito se describe como factor esencial en el manejo de actividades de participación comunitaria, implementación de tareas y organización del cuidado, debido a la información local que incluye29,47. Se describe así la elaboración efectiva de programas de salud participativos en poblaciones marginales, siendo gestionados mediante la combinación de evidencia y conocimiento tácito47. Además, se ha identificado la resolución de problemas específicos de la práctica, relacionada con el aumento de transferencia de conocimiento tácito entre los/las profesionales de enfermería29.

Valor del conocimiento tácito

El uso del conocimiento tácito en la evaluación de la práctica comprende una actuación consciente e intencionada, analizando la práctica al mismo tiempo que es realizada, ya que la utilización del conocimiento tácito es inmediata49. Los sentimientos, la experiencia, los estándares y los valores personales, así como las conversaciones con pacientes y sus familias, son descritos como elementos utilizados por los/las profesionales en la valoración clínica. Así, el uso de conocimiento tácito conlleva la inclusión de los aspectos emocionales y sociales implicados en el cuidado31.

La experiencia de los/las profesionales influye directamente en el conocimiento tácito, comportándose de manera diferenciada entre expertos/as y noveles. Así, el conocimiento tácito asiste la interpretación de sentimientos y facilita la toma de decisiones50. La adquisición de esta información por los/las enfermeros/as menos experimentados/as se ha fomentado mediante la utilización de una aplicación móvil que permite el registro de notas, fotos, audios y vídeos51.

Además, el conocimiento tácito se ha considerado modulador del conocimiento explícito. Así, el/la profesional determina a través del juicio clínico el estado del paciente modificando el valor de la escala de valoración. Este hecho promueve la utilización de las escalas de valoración como medidas de apoyo en lugar de determinar el criterio clínico2.

El papel del conocimiento tácito en la evaluación31 y la toma de decisiones pone en valor este conocimiento, por lo que se sugiere como materia académica52. También se ha descrito su utilidad en la gestión de cuidados realizada por los/las supervisores/as clínicos/as53, la interpretación y la implementación de resultados de investigación54, y la elaboración de estrategias y programas de salud55, concretamente la identificación de oportunidades, creación del equipo y manejo de los detalles del programa56.

Discusión

Los resultados obtenidos muestran un aumento del interés por el conocimiento tácito. Sin embargo, los estudios carecen de un enfoque común que permita su evaluación en profundidad. Las teorizaciones desarrolladas destacan el vínculo entre el conocimiento tácito y la práctica, imposibilitando la comprensión del conocimiento tácito de forma aislada. Además, es importante señalar el carácter personal e intuitivo del conocimiento tácito, estructura esencial en la toma de decisiones clínicas.

En estudios previos, la intuición ha sido uno de los elementos relacionados con el conocimiento tácito, coincidiendo con los resultados obtenidos en esta revisión como factor determinante en la utilización experta del conocimiento tácito3,4,37. No obstante, la falta de investigaciones sobre este tipo de conocimiento cuestiona su uso en el ámbito académico8. Esta posición es contrapuesta a la promoción del conocimiento tácito en la formación de especialidades y la acreditación profesional enfermera24,33,52.

La experiencia, el juicio clínico y la transferencia entre pares se han descrito como los elementos más utilizados por los/las profesionales de la salud en su práctica clínica5,6,11,18. En el estudio del conocimiento tácito enfermero, estos elementos son conceptualizados como partes constituyentes y se señala su carácter prioritario en la toma de decisiones32,43,46.

Las comunidades de práctica se describen como herramienta útil en el desarrollo de conocimiento local16. Su estudio en relación con el conocimiento tácito enfermero aporta resultados similares, siendo el conocimiento tácito el eje de transferencia y planificador de actividades en la comunidad29,47,56. Además, se valora la utilización del conocimiento tácito por y para el/la paciente13, y como fuente de información en la elaboración de programas de salud55.

Limitaciones del estudio

La principal limitación encontrada en la presente revisión es la falta de consenso en la definición y el análisis del conocimiento tácito. Además, el estudio se ha visto limitado por la no utilización de la base de datos Scopus, de reconocida envergadura. Ambos aspectos han podido condicionar la identificación de documentos de interés que pudieran aportar mayor consistencia a los resultados obtenidos.

Implicaciones del estudio para la política y la gestión sanitaria

Las revisiones de la literatura contribuyen a fomentar la práctica basada en la evidencia. Se conoce que los/las profesionales de enfermería gestionan su conocimiento mediante procedimientos naturales adaptados a una sociedad compleja y dinámica. El conocimiento tácito desencadena una serie de procesos de aprendizaje que son observables y tienen un carácter voluntario. Esta revisión señala la importancia que tienen la comprensión y el alcance del conocimiento tácito en la práctica asistencial, así como los elementos que se encuentran implicados en su desarrollo. La repercusión que tiene en los/las pacientes, su familia y entorno señala la necesidad de una gestión controlada y adaptada del conocimiento tácito a la diversidad de profesionales. La elaboración de programas de aprendizaje debe ser dirigida por gestores responsables que valoren la importancia que el conocimiento tácito tiene como herramienta idónea en el manejo de la formación clínica.

La utilización del conocimiento tácito en actividades formativas permitiría elaborar métodos más acordes con las expectativas y las necesidades de la práctica asistencial. Así, la inclusión de los procedimientos utilizados por los/las enfermeros/as para actualizarse y responder a las exigencias de la demanda de nuestra sociedad aportaría a los programas de formación las claves necesarias para alcanzar un aprendizaje integral y de calidad. Además, se fortalecerían los nexos entre teoría y práctica, favoreciendo su desarrollo en conjunto.

Considerando las características y el rol del conocimiento tácito en la disciplina enfermera, se propone la elaboración de programas de enseñanza que promuevan la reflexión sobre la acción y la deconstrucción, permitiendo a los/las profesionales acceder a la propia realidad del individuo.

Conclusión

Los estudios sobre el conocimiento tácito en la disciplina enfermera revelan su importancia en la práctica asistencial. Esta revisión identifica los elementos relacionados con la utilización del conocimiento tácito, aportando información sobre la gestión del conocimiento realizada por los/las profesionales de enfermería en su actuación diaria. Así, se manifiesta la necesidad de un mayor número de estudios que permitan el consenso de la sociedad científica y el desarrollo teórico del conocimiento tácito.

Editor responsable del artículo

Carlos Álvarez-Dardet.

Contribuciones de autoría

N. Pérez, C. Solano y M. Amezcua concibieron el trabajo y han participado en todo su desarrollo. N. Pérez y C. Solano llevaron a cabo la búsqueda. N. Pérez y M. Amezcua realizaron el análisis y la interpretación de los datos, y redactaron el primer borrador del manuscrito. N. Pérez, C. Solano y M. Amezcua revisaron y aprobaron la versión final. Las tres personas firmantes comparten la responsabilidad del artículo.

Agradecimientos

Se agradecen las aportaciones y aclaraciones facilitadas por los autores de algunos de los estudios revisados.

Financiación

Ninguna.

Conflictos de intereses

Ninguno.

Bibliografía
1
M. Polanyi
The tacit dimension
Doubleday and Co, (1966)pp. 108
2
F. Greenhalgh,T. Long
Tacit and encoded knowledge in the use of standardised outcome measures in multidisciplinary team decision making: a case study of in-patient neurorehabilitation
3
E.N. Brockmann,W.P. Anthony
The influence of tacit knowledge and collective mind on strategic planning
JMI., 10 (1998), pp. 204-222
4
E. Stolper,M. Van de Wiel,P. Van Royen
Gut feelings as a third track in general practitioners’ diagnostic reasoning
J Gen Intern Med., 26 (2011), pp. 197-203 http://dx.doi.org/10.1007/s11606-010-1524-5
5
M. André,L. Borgquist,M. Foldevi
Asking for ‘rules of thumb’: a way to discover tacit knowledge in general practice
Fam Pract., 19 (2002), pp. 617-622
6
M. Traynor,M. Boland,N. Buus
Autonomy, evidence and intuition: nurses and decision-making
J Adv Nurs., 66 (2010), pp. 1584-1591 http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2648.2010.05317.x
7
R. McAdam,B. Mason,J. McCrory
Exploring the dichotomies within the tacit knowledge literature: towards a process of tacit knowing in organizations
JKM., 11 (2007), pp. 43-59
8
L. Ferguson,R.A. Day
Evidence-based nursing education: myth or reality?
J Nurs Educ., 44 (2005), pp. 107-115
9
C. Pope
Resisting evidence: the study of evidence-based medicine as a contemporary social movement
Health., 7 (2003), pp. 267-282
10
D. Meagher-Stewart,S.M. Solberg,G. Warner
Understanding the role of communities of practice in evidence-informed decision making in public health
Qual Health Res., 22 (2012), pp. 723-739 http://dx.doi.org/10.1177/1049732312438967
11
C.A. Estabrooks,W. Rutakumwa,K.A. O’Leary
Sources of practice knowledge among nurses
Qual Health Res., 15 (2005), pp. 460-476 http://dx.doi.org/10.1177/1049732304273702
12
J.L. Medina Moya,M.P. Sandín Esteban
La complejidad del cuidado y el cuidado de la complejidad: un tránsito pedagógico de los reduccionismos fragmentantes a las lógicas no lineales de la complejidad
Texto Contexto Enferm., 15 (2006), pp. 312-319
13
S.M. Spenceley,K.A. O’Leary,L.L. Chizawsky
Sources of information used by nurses to inform practice: an integrative review
Int J Nurs Stud., 45 (2008), pp. 954-970
14
S. Schutz
Reflection and reflective practice
Community Pract., 80 (2007), pp. 26-29
15
D. Schön
El profesional reflexivo: cómo piensan los profesionales cuando actúan
Paidos Ibérica, (1998)pp. 320
16
L.M. Reina Leal,M. Amezcua Martínez
Red Internacional de Centros Colaboradores de la Fundación Index. Comentarios a DEGRA. Declaración de Granada sobre Conocimiento Enfermero
Index de Enferm., 22 (2013), pp. 246-247
17
I. James,B. Andershed,B. Gustavsson
Knowledge constructions in nursing practice: understanding and integrating different forms of knowledge
Qual Health Res., 20 (2010), pp. 1500-1518 http://dx.doi.org/10.1177/1049732310374042
18
C. Pope,A. Smith,D. Goodwin
Passing on tacit knowledge in anaesthesia: a qualitative study
Med Educ., 37 (2003), pp. 650-655
19
P. Benner
From novice to expert
Addison-Wesley Publishing Company, (1984)pp. 307
20
D. Palmer,D. Kramlich
An introduction to the multisystem model of knowledge integration and translation
ANS Adv Nurs Sci., 34 (2011), pp. 29-38 http://dx.doi.org/10.1097/ANS.0b013e318209439f
21
D. Foster
Keep complaining til someone listens: exchanges of tacit healthcare knowledge in online illness communities
22
J.L. Medina Moya
Deseo de cuidar y voluntad de poder. La enseñanza de la enfermería
Universidad de Barcelona, (2005)pp. 301
23
R. Whittemore,K. Knafl
The integrative review: updated methodology
24
D. Bakker,L. Butler,M. Fitch
Canadian cancer nurses’ views on recruitment and retention
J Nurs Manag., 18 (2010), pp. 205-214 http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2834.2009.01029.x
25
P. Rangachari,P. Rissing,P. Wagner
A baseline study of communication networks related to evidence-based infection prevention practices in an intensive care unit
Qual Manag Health Care., 19 (2010), pp. 330-348 http://dx.doi.org/10.1097/QMH.0b013e3181fa36a4
26
V. Becerril-Montekio,J. Alcalde-Rabanal,B.G. Darney
Using systematized tacit knowledge to prioritize implementation challenges in existing maternal health programs: implications for the post MDG era
Health Policy Plan., 31 (2016), pp. 1031-1038 http://dx.doi.org/10.1093/heapol/czw033
27
S. Ribeiro Dos Santos
System of information in nursing: interaction of the knowledge tacit-explict
Rev Bras Enferm [Internet]., 4 (2005), pp. 53-61
(Consultado el 9/11/2016.) Disponible en: http://www.objnursing.uff.br/index.php/nursing/article/view/4830
28
C. Prahl,C. Krook,I. Fagerberg
Understanding the role of an educational model in developing knowledge of caring for older persons with dementia
Nurse Educ Pract., 17 (2016), pp. 97-101 http://dx.doi.org/10.1016/j.nepr.2015.10.012
29
F. Brooks,P. Scott
Knowledge work in nursing and midwifery: an evaluation through computer-mediated communication
Int J Nurs Stud., 43 (2006), pp. 83-97 http://dx.doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2005.02.003
30
R. Cader,S. Campbell,D. Watson
Judging nursing information on the WWW: a theoretical understanding
J Adv Nurs., 65 (2009), pp. 1916-1925 http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2648.2009.05093.x
31
M. Farr,P. Cressey
Understanding staff perspectives of quality in practice in healthcare
BMC Health Serv Res., 15 (2015), pp. 123 http://dx.doi.org/10.1186/s12913-015-0788-1
32
E. Oduro-Mensah,A. Kwamie,E. Antwi
Care decision making of frontline providers of maternal and newborn health services in the Greater Accra Region of Ghana
33
L. Lees-Deutsch,J. Christian,I. Setchfield
Providing a navigable route for acute medicine nurses to advance their practice: a framework of ascending levels of practice
Acute Med., 15 (2016), pp. 98-103
34
C. Fox
A confirmatory factor analysis of the structure of tacit knowledge in nursing
J Nurs Educ., 36 (1997), pp. 459-466
35
E.A. Kinsella
Professional knowledge and the epistemology of reflective practice
36
P.C. Konstos,G. Naglie
Tacit knowledge of caring and embodied selfhood
Sociol Health Illn., 31 (2009), pp. 688-704 http://dx.doi.org/10.1111/j.1467-9566.2009.01158.x
37
C.L. Hunter,K. Spence,K. McKenna
Learning how we learn: an ethnographic study in a neonatal intensive care unit
38
E.L. Strandberg,I. Ovhed,L. Borgquist
The perceived meaning of a (w)holistic view among general practitioners and district nurses in Swedish primary care: a qualitative study
BMC Fam Pract., 8 (2007), pp. 1-8 http://dx.doi.org/10.1186/1471-2296-8-1
39
L.H. Friedman,S.L. Bernell
The importance of team level tacit knowledge and related characteristics of high-performing health care teams
Health Care Manage Rev., 31 (2006), pp. 223-230
40
G. Carlsson,K. Dahlberg,N. Drew
Encountering violence and aggression in mental health nursing: a phenomenological study of tacit caring knowledge
Issues Ment Health Nurs., 21 (2000), pp. 533-545
41
H. Reinders
The importance of tacit knowledge in practices of care
J Intellect Disabil Res., 54 (2010), pp. 28-37 http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2788.2009.01235.x
42
P.H. Hendriks,P.E. Ligthart,R.L. Schouteten
Knowledge management, health information technology and nurses’ work engagement
Health Care Manage Rev., 41 (2016), pp. 256-266 http://dx.doi.org/10.1097/HMR.0000000000000075
43
J. Gabbay,A. le May
Evidence based guidelines or collectively constructed “mindlines”?
Ethnographic study of knowledge management in primary care. BMJ., 329 (2004), pp. 1013 http://dx.doi.org/10.1136/bmj.329.7473.1013
44
S.P. Brummell,J. Seymour,G. Higginbottom
Cardiopulmonary resuscitation decisions in the emergency department: an ethnography of tacit knowledge in practice
45
L. Bowen,A. Shaw,M.D. Lyttle
The transition to clinical expert: enhanced decision making for children aged less than 5 years attending the paediatric ED with acute respiratory conditions
Emerg Med J., 0 (2016), pp. 1-6
46
I. Welsh,C.M. Lyons
Evidence-based care and the case for intuition and tacit knowledge in clinical assessment and decision making in mental health nursing practice: an empirical contribution to the debate
J Psychiatr Ment Health Nurs., 8 (2001), pp. 299-305
47
S.R. Montesanti,J. Abelson,J.N. Lavis
The value of frameworks as knowledge translation mechanisms to guide community participation practice in Ontario CHCs
Soc Sci Med., 142 (2015), pp. 223-231 http://dx.doi.org/10.1016/j.socscimed.2015.08.024
48
E. Carroll
The role of tacit knowledge in problem solving in the clinical setting
Nurse Educ Today., 8 (1988), pp. 140-147
49
G. Carlsson,N. Drew,K. Dahlberg
Uncovering tacit caring knowledge
BMC Health Serv Res., 11 (2011), pp. 198 http://dx.doi.org/10.1186/1472-6963-11-198
50
B. Herbig,A. Büssing,T. Ewert
The role of tacit knowledge in the work context of nursing
J Adv Nurs., 34 (2001), pp. 687-695
51
M.B. Becker,M. Behrends,C. Barthel
Developing a mobile application for recording learning experiences in nursing practice
Stud Health Technol Inform., 210 (2015), pp. 899-903
52
L. Meerabeau
Tacit nursing knowledge: an untapped resource or a methodological headache?
J Adv Nurs., 17 (1992), pp. 108-112
53
A. Jones
Clinical supervision with community Macmillan nurses: some theoretical suppositions and case work reports
Eur J Cancer Care., 7 (1998), pp. 63-69
54
A.R. Kothari,J.J. Bickford,N. Edwards
Uncovering tacit knowledge: a pilot study to broaden the concept of knowledge in knowledge translation
BMC Health Serv Res., 11 (2011), pp. 198 http://dx.doi.org/10.1186/1472-6963-11-198
55
E. Calderón Espinosa,V. Becerril Montekio,J. Alcalde Rabanal
Utilización del conocimiento tácito por proveedores de atención a la salud materna: mapeo sistemático de la literatura
56
A. Kothari,D. Rudman,M. Dobbins
The use of tacit and explicit knowledge in public health: a qualitative study
Implement Sci., 7 (2012), pp. 20 http://dx.doi.org/10.1186/1748-5908-7-20
Copyright © 2017. SESPAS